Aprender a Pensar

Repensar la Educación

manchega

Nieves González Pérez

IES Hervás y Panduro

Relaciones de significado: sinonimia, antonimia…

escrito el 12 de Marzo de 2012 por en LENGUA ESPAÑOLA

RELACIONES DE SIGNIFICADO

  1. Sinonimia

Relación semántica entre dos o más términos que tienen significantes distintos y significados iguales o equivalentes. A esos términos los denominamos sinónimos.

Ej. esposo – marido

Se suele distinguir entre sinónimos absolutos, que son aquellos términos intercambiables en cualquier contexto y sinónimos relativos, que no son intercambiables porque tienen distintos matices. En realidad, la mayoría de los lingüistas postulan que la sinonimia absoluta no existe porque siempre hay alguna diferencia entre un término y otro.

2. Antonimia

Relación semántica entre dos o más términos cuyos significantes son distintos y cuyos significados son opuestos o contrarios.

Ej. bueno – malo

Tipos de antónimosSegún la forma, pueden ser:

1.a. antónimos léxicos, con distinto lexema. Ej. divertido – aburrido

1.b. Antónimos gramaticales, con el mismo lexema. Ej. simétrico – asimétrico

Según el significado, pueden ser:

2.a. Antónimos graduables Ej. caliente – frío (templado, tibio, …)

2.b. Antónimos no graduables Ej. soltero – casado

3. Homonimia

Relación semántica entre dos o más términos que poseen un significante idéntico, pero distintos significados. Ej. vino (venir) – vino (bebida)

Tipos de homónimos

homófonos: si se pronuncian igual.

homógrafos: si se pronuncian y escriben igual.

Otro criterio para distinguir homónimos es tener en cuenta si pertenecen a la misma clase de palabras (homónimos léxicos) o a distintas clases de palabras (homónimos gramaticales).

4. Polisemia

Relación semántica en la que un significante posee varios significados que guardan cierta relación entre sí. Ej. hoja

Aunque puede verse cierta relación entre la polisemia y la homonimia, en realidad, son procesos distintos.

5. Paronimia

Relación semántica entre dos o más términos que poseen significados distintos, pero significantes muy parecidos.

Ej. aptitud – actitud

6. Metáfora

Un significante, al introducirse en un contexto determinado, sustituye su significado originario por otro significado (o sentido figurado). Ej. ratón (animal) – ratón (ordenador). La relación semántica que se da en la metáfora es de semejanza entre los dos significados.

La metáfora es un recurso muy usado en el lenguaje poético.

Muchas de las metáforas que utilizamos de forma cotidiana han perdido su fuerza expresiva, es decir, se han lexicalizado. Ej. manillas del reloj (manos de una persona)

7. Metonimia

Un término adopta como significante el significante de otra palabra debido a la relación de contigüidad o proximidad que se da entre los significados de ambos significantes. Ej. acudieron las mejores raquetas del circuito (raqueta en lugar de tenista).

Existen muchos tipos de metonimias:

– del todo por la parte Ej. muchas bocas que alimentar (personas)

– del contenido por el continente ej. me he bebido una botella (1 litro de vino) etc.

Incluimos en la metonimia la antonomasia que denomina a una persona con el nombre de un personaje prototípico que posee en grado sumo las cualidades que queremos destacar: ej es una Celestina.


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Modalidades textuales (I)

escrito el 12 de Marzo de 2012 por en LENGUA ESPAÑOLA

MODALIDADES TEXTUALES (I)

Existen distintas maneras de clasificar los textos, dependiendo de los criterios que sigamos a la hora de clasificarlos.

  • Según el canal de transmisión:

– oral

– escrito

  • Según el registro empleado:

– formal

– informal

  • Según la organización de los contenidos:

Narración

Descripción

Argumentación

Exposición

– (Diálogo)

  • Según el lenguaje utilizado:

1. Científico-técnico

2. Humanístico

3. Periodístico

4. Literario

5. Jurídico- administrativo

6. Publicitario

Como podemos ver, se pueden seguir 4 criterios distintos para clasificar los textos. Los dos primeros criterios, según el canal y el registro, dependen de la ADECUACIÓN, mientras que los dos criterios siguientes, dependen de la COHERENCIA Y LA COHESIÓN.

Seguiremos el criterio de la organización de los contenidos o la finalidad del texto, por tanto, tendremos 4 modalidades textuales: la narración, la descripción, la argumentación y la exposición. A estas podría añadirse una quinta modalidad, el diálogo.

  1. Narración: relata sucesos ocurridos a unos personajes reales o ficticios en un tiempo y espacio determinados.

Los hechos relatados en la narración suelen estar organizados en una estructura más o menos estándar, formada por una introducción, un nudo y un desenlace.

Dependiendo de “la veracidad de los hechos narrados”, una narración puede ser verídica (fática) o ficticia (literaria).

Dependiendo de “la participación del narrador en los hechos”, una narración puede ser en primera persona o en tercera persona.

  1. Descripción: Presenta a alguien o algo haciendo referencia a sus cualidades.

Para realizar una descripción, debemos observar aquello que queremos describir; seleccionar aquellos aspectos que nos interesa resaltar y organizar y presentar la información seleccionada.

Según “la finalidad de la descripción”, esta puede ser técnica o literaria.

Según “la naturaleza del elemento descrito”, esta puede ser: una topografía, si describe un lugar; una cronografía, si describe una época o período histórico; una prosopografía, si describe el aspecto físico de una persona, animal o cosa; una etopeya, si describe los rasgos psicológicos de una persona; un retrato, si describe conjuntamente los rasgos físicos y psíquicos y, por último, una caricatura, si describe exageradamente los rasgos físicos o morales de una persona con el propósito de criticarla o ridiculizarla.

  1. Argumentación: Ofrece una visión subjetiva sobre un tema con el propósito de influir en el receptor y convencerlo con argumentos de su razonamiento.

La finalidad de la argumentación es convencer. Persigue que el lector /oyente acepte su tesis y la haga suya.

La estructura de la argumentación suele tener unas partes más o menos estables, que son:

– Una tesis: el tema, idea central o planteamiento sobre el que se propone reflexionar.

– El cuerpo argumentativo: aportación de hechos y discusión generada por la tesis

– La conclusión: propuesta de solución de dicha discusión

El camino argumentativo hacia la confirmación de la tesis puede hacerse de distintas maneras:

  • de lo general a lo particular: a partir de leyes generales se llega a casos concretos. Procedimiento deductivo
  • de lo particular a lo general: Procedimiento inductivo
  • a partir de algunas semejanzas, se concluye que esta concordancia puede alcanzar otros aspectos. Procedimiento analógico.
  1. Exposición: Explica de manera objetiva un tema con una clara intención comunicativa.

La finalidad de la exposición es meramente informativa. Persigue que el lector /oyente entienda la tesis.

La exposición suele presentar la siguiente estructura: introducción, desarrollo y conclusión.

El “desarrollo” puede tener un orden deductivo (estructura analizante); un orden inductivo (estructura sintetizante); un orden cronológico; un orden lógico o un orden jerárquico.

Los textos expositivos pueden ser de dos tipos:

– Divulgativos: sobre temas de interés general, destinado a un público no especializado.

– Especializados: sobre temas específicos que exigen del público unos conocimientos previos de una materia.

5. Diálogo: es un intercambio de ideas, sentimientos y deseos expresados por unos interlocutores en una situación comunicativa determinada. La organización de las intervenciones de estos interlocutores se da como una sucesión de turnos, normalmente marcados por un guión en el inicio.


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El texto

escrito el 12 de Marzo de 2012 por en LENGUA ESPAÑOLA

EL TEXTO: COHERENCIA Y COHESIÓN.

LOS CONECTORES DISCURSIVOS

Entendemos por texto ‘una unidad de carácter lingüístico emitida, intencionalmente, por un hablante en una situación comunicativa concreta y con una finalidad determinada.

El texto es ‘un producto lingüístico unitario en el que los distintos elementos se interrelacionan en función de un todo’.

Un texto se construye a partir de 3 niveles de organización diferentes:

      1. consta de unas ideas organizadas en una ESTRUCTURA SEMÁNTICA
      2. los enunciados que forman el texto mantienen una relación formal y funcional, formando así una ESTRUCTURA SINTÁCTICA
      3. los elementos de la comunicación (emisor, receptor, etc…) están presentes. ESTRUCTURA PRAGMÁTICA O DE COMUNICACIÓN

Un texto puede estar formado por un solo enunciado (ej. ¡fuego!) o por muchos enunciados. Lo importante para que pueda ser considerado un texto no son las dimensiones, sino el hecho de que ese “texto” constituya una unidad, que cada parte esté en función del todo y que cumpla unos requisitos. Los requisitos o propiedades que tiene que tener todo texto son: la coherencia; la cohesión y la adecuación. La primera de estas propiedades está relacionada con la estructura semántica; la segunda, con la estructura sintáctica y la tercera, con la estructura pragmática.

Coherencia

Hace que un texto pueda ser entendido como una unidad con sentido y no como un conjunto de enunciados inconexos. Es la propiedad fundamental de un texto y es inherente a él.

Como hemos dicho, la coherencia caracteriza la estructura semántica de un texto, es decir, la organización de las ideas de un texto en párrafos.

La estructura de un texto puede ser: lineal, deductiva, inductiva, circular, causal o cronológica, dependiendo de la organización de las ideas.

En todos los textos se produce una progresión temática, ya que cada enunciado introduce información nueva (rema) relacionada con el conjunto de datos conocidos por el emisor (tema), implicando esta información anterior al tiempo que convierte en tema la nueva información. A este proceso se le denomina “tematización”.

Cohesión

Es la manifestación sintáctica de la coherencia. Un texto está cohesionado si hay mecanismos lingüísticos que unen unas partes del texto con otras, mostrando así la relación coherente que hay entre ellas en el nivel semántico.

Los elementos de cohesión pueden ser de distinto tipo:

  1. de referencia: cuando un elemento del texto se refiere o alude a un elemento

– externo al texto (referencia exofórica)

– textual (referencia endofórica). Esta puede ser una “anáfora”, cuando la referencia se hace a un elemento aparecido con anterioridad en el texto o una “catáfora” cuando el elemento aparece con posterioridad.

  1. de sustitución: evitar repetir las mismas palabras a través de sinónimos, pronombres etc…
  2. Elipsis se algún elemento
  3. marcadores / conectores discursivos:

– de función pragmática: apelaciones, vocativos, etc…

– de función textual: elementos que expresan adición, oposición, causalidad, reformulación (explicación, corrección, resumen, ejemplificación) y orden del discurso (persentación, digresión, enumeración etc…)

  1. la entonación
  2. la puntuación
  3. la cohesión temporal expresada por las formas verbales.

Adecuación

Se da en textos bien construidos desde el punto de vista pragmático o comunicativo. Un texto debe adecuarse a la situación en la que se utiliza dicho texto.

La adecuación de un texto a un contexto concreto depende de las elecciones que realice el emisor teniendo en cuenta las características concretas de cada acto comunicativo y del receptor. Dichas elecciones dependerán de:

      1. las funciones del lenguaje: dependiendo de la intención comunicativa del emisor, se crearán textos informativos (referenciales), expresivos, apelativos, fáticos, metalingüísticos o poéticos.
      2. El canal comunicativo: oral o escrito
      3. El código: para que sea adecuado, ambos interlocutores deben compartir el mismo código
      4. la variedad idiomática: nivel culto, registro formal, coloquial, etc…
      5. la variedad del discurso: narración, descripción, argumentación, exposición o diálogo.

Realmente, comprenderemos e interpretaremos bien un texto cuando seamos conscientes de las elecciones que ha llevado a cabo el autor.


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Lenguajes específicos o especializados

escrito el 27 de Febrero de 2012 por en LENGUA ESPAÑOLA

Llamamos “lenguajes específicos” al lenguaje que se utiliza en una materia determinada específica como puede ser la Medicina, la Filosofía, la Informática etc… Los lenguajes específicos comparten la estructura gramatical de la lengua común, pero se diferencian de esta en que tienen una terminología propia de la materia de la que traten.

1. El lenguaje de los textos jurídicos y administrativos

El lenguaje jurídico es propio del Derecho y de los textos legales, mientras que el administrativo gestiona el bien público, sometido a los principios del Derecho vigente.

En la comunicación se da un mensaje de tipo normativo bajo una enunciación objetiva. El código suele ser un documento escrito lleno de convenciones gramaticales, cuyo receptor es múltiple y heterogéneo (pueden ser profesionales o cualquier ciudadano). (Los demás lenguajes específicos suelen referirse a un ámbito temático más reducido).

Los rasgos lingüísticos: concisión y claridad en la exposición de los hechos; una estructura fija y muchas convenciones lingüísticas; uso del futuro de subjuntivo ya desusado; empleo del gerundio; participios de presente y de construcciones absolutas latinas; uso de “a” + infinitivo. El léxico está formado por muchos cultismos, tecnicismos, abreviaturas y fórmulas fraseológicas frecuentes al inicio y final del texto.

Los distintos tipos de textos jurídico-administrativos son: la instancia, la ley, el Real Decreto, y la Orden Ministerial.

2. El lenguaje de los textos científicos y técnicos

Incluye el lenguaje de la ciencia y de las diversas técnicas y profesiones.

Las propiedades de este lenguaje son: la objetividad a través de un lenguaje denotativo; la universalidad; el uso de citas textuales; una sintaxis rigurosa y sencilla; uso de 3 p. plural, impersonal con “se” y se caracteriza por la propiedad y la corrección.

El vocabulario es muy especializado y se caracteriza por:

– Gran número de tecnicismos: concretos en el caso de las ciencias naturales y abstractos en las ciencias humanas.

– Gran número de neologismos. Se crean estas nuevas palabras a través de distintos procedimientos como: los compuestos cultos greco-latinos, los préstamos (ej. auge de anglicismos en el siglo XX en la Informática, la medicina etc…), siglas y acrónimos. Se incorporan algunos extranjerismos.

3. El lenguaje de los medios de comunicación: periodismo y publicidad.

La finalidad comunicativa del periodismo es informar sobre cuestiones generales o concretas de ámbito nacional e internacional, de ahí que debe buscar la objetividad. Es una comunicación unilateral, donde el receptor es universal.

Suele dominar la función del lenguaje representativa y, en algunos casos, expresiva.

Los textos escritos como el periódico y las revistas incluyen, además de elementos verbales, los icónicos (fotografías, gráficos…), la tipografía y la colocación de la información en la página.

La publicación periodística más importante es el periódico, que constituye un texto unitario dividido en secciones que agrupan la información por contenidos en nacional, internacional, cultural, deportes, sociedad etc…

La diversidad de asuntos tratados origina que haya distintos géneros periodísticos caracterizados también por su distinta expresión.

LOS GÉNEROS INFORMATIVOS

1) La noticia: información breve y clara de un acontecimiento reciente que suscite interés y curiosidad.

2) El reportaje: trabajo informativo y documental sobre un personaje, un hecho, un descubrimiento o cualquier otro tema.

LOS GÉNEROS DE OPINIÓN

3) El editorial: artículo de fondo no firmado sobre un tema de actualidad y expuesto con seriedad.

4) El artículo: recoge el pensamiento o la opinión de una personalidad reconocida sobre un tema concreto, expuesto de forma expositiva o argumentativa.

5) La columna: es un comentario personal de algún colaborador habitual del periódico sobre un tema de actualidad.

LOS GÉNEROS MIXTOS (INFORMATIVOS + OPINIÓN)

6) La crónica: es una noticia ampliada; la información de un suceso pormenorizado y comentado por el periodista. El periodista debe encontrarse en el lugar de los hechos.

7) La crítica: parecida a la crónica, se basa en analizar acontecimientos culturales de actualidad.

8) La entrevista: diálogo entre el periodista y un personaje de interés actual.

Exceptuando el artículo y la columna, que son subjetivos, el lenguaje periodístico se caracteriza por:

– lenguaje denotativo

– claridad, concisión y corrección

– uso del indicativo

– 3 persona, con frecuentes oraciones impersonales

– construcciones sintácticas cortas y sencillas.

La finalidad principal de los textos publicitarios es persuadir, no informar, como hacían los textos periodísticos. El mensaje publicitario es breve y consta de imágenes y elementos verbales. Los rasgos principales del lenguaje publicitario son economía, eficacia y libertad. Es un lenguaje de sintaxis muy simple, rimas, repeticiones; uso de 2 persona; imperativas, exclamativas e interrogativas; creaciones léxicas por fusión de palabras o por acortamiento / alargamiento de palabras existentes; uso de tecnicismos y préstamos y figuras retóricas como comparaciones, metáforas, hipérboles, juegos de palabras etc…

4. El lenguaje de los textos literarios

La comunicación literaria presenta el esquema básico de todo uso del lenguaje. Cada lector interpreta la obra en función del contexto externo y le da sentido. – La situación comunicativa en la obra es doble: por un lado, está el contexto externo o situacional y, por otro, el contexto interno o lingüístico-.

Los tres grandes géneros literarios son: la lírica, la épica y la dramática, de ahí que podamos hablar de textos poéticos, narrativos y dramáticos. A estos textos, podemos añadir la biografía y el ensayo, que están en la frontera entre lo literario y lo no literario.

En el lenguaje literario es frecuente la búsqueda de efectos expresivos, normalmente a través de figuras y tropos que pueden darse en los planos fónico, semántico y sintáctico de la lengua:

– recursos del plano fónico: aliteraciones, onomatopeyas, ritmo o rima

– recursos del plano sintáctico: anáfora, paralelismo, hipérbaton, …

– recursos del plano semántico: epíteto, símil, metáfora, prosopopeya, metonimia, hipérbole, antítesis, paradoja, …

(Basado en el tema de A. Deza Enríquez en Introducción a la lengua española)

Nos referimos al esquema de comunicación: emisor-receptor-mensaje etc…


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Variedades geográficas del español

escrito el 26 de Febrero de 2012 por en LENGUA ESPAÑOLA

Lengua y dialecto

– La noción de lengua ha tenido distintas definiciones, pero en todas ellas existen dos características imprescindibles que son: la existencia de una tradición literaria y un cierto estatuto social.

– La noción de dialecto indica que el sistema lingüístico del que se habla tiene una mayor limitación geográfica que la lengua.

La repartición dialectal de la Península depende de la historia.

1. Las lenguas de España:

En el siglo II a.c. se inicia la Romanización en la Península Ibérica y el latín empieza a extenderse por estas tierras. Durante los primeros años, se produjo una situacíón de bilingüismo entre el latín y las lenguas existentes. Más tarde, se produjo la extensión árabe y por último, las invasiones germánicas que provocaron la disociación de la lengua culta latina y el latín vulgar.

El sustrato de las lenguas indígenas de la Península y la fragmentación del latín vulgar determinó la creación en las cuatro lenguas que actualmente se hablan en España: el castellano, el catalán-valenciano, el gallego y el vasco.

1.1. EL CASTELLANO

En la Reconquista, se extendió hacia el sur el castellano, habla basada en el modelo burgalés y posteriormente en el modelo toledano de Alfonso X. En el siglo XV, con los Reyes Católicos, el castellano pasó a ser idioma universal y se extendió por América. A comienzos del XVIII, se funda la Real Academia Española (RAE).

En la actualidad, el castellano es la lengua románica con mayor número de hablantes, unos 400 millones, y es vehículo de comunicación en 22 países. Es una lengua en auge y considerada oficial en asambleas y conferencias internacionales.

1.2. EL CATALÁN-VALENCIANO

Es lengua cooficial en las comunidades autónomas de Cataluña, Valencia y Baleares.

Históricamente, el condado de Barcelona formó parte del reino de Aragón y, al abrir sus conquistas por el Mediterráneo, extendieron su lengua a tierras de Baleares. Posteriormente, a Valencia, Alicante y Murcia. Cuando se produce un mayor desarrollo literario catalán fue a partir del XIX. Los escritores valencianos han desarrollado una tradición literaria diferenciada de la catalana.

1.3. EL GALLEGO

Durante el Imperio romano, la llamada “España Citerior” estaba formada por el norte de Portugal y el occidente leonés. A mediados del siglo XIV, se produjeron diferencias lingüísticas a ambos lados del Miño. En el siglo XV, en Portugal comienza a florecer la literatura en prosa, mientras que el gallego entra en decadencia. En el siglo XIX, renace la literatura gallega y a principios del XX, nace la Real Academia Galega.

1.4. EL VASCO

No es una lengua románica, pues no sucumbió al dominio del pueblo romano ni de ningún otro pueblo conquistador. Es muy conservadora y su origen es incierto: se desconoce si es una lengua caucásica, norteafricana o ibérica. El área vasca en la antigüedad era mayor que la actual. El aislamiento del vasco produjo una gran división en dialectos dentro de los territorios, aislamiento que llegó a producir la falta de entendimiento entre sus habitantes, de ahí que se creara el “batúa”, un vasco normativo basado en el vasco oriental y las hablas navarras. En el siglo XX se creó la Real Academia de la Lengua Vasca. El vasco es cooficial con el español en las tres provincias vascas y en Navarra.

2. Variedades geográficas y dialectos del español

Los dialectos romances (del latín): el astur-leonés y el navarro-aragonés, que suelen llamarse “dialectos históricos” que, aunque derivan del latín como el español, no llegaron a consolidarse como lenguas, pues fueron absorbidos por el castellano.

Por otro lado, están los dialectos del español que son variedades meridionales (del sur) del castellano, procedentes de este. Son: el andaluz, el extremeño, el murciano y el canario.

3. El español en América

Las primeras expediciones de conquistadores que fueron a América tuvieron que aprender las lenguas indígenas y evangelizar a la población en sus lenguas de origen. Poco a poco, gracias sobre todo al mestizaje, se fue llevando a cabo el proceso de hispanización que culminó en el siglo XVIII cuando Carlos III impuso el español como lengua obligatoria.

Lingüísticamente: la fonética americana adaptó muchos rasgos meridionales, especialmente andaluces y canarios. En cuanto al léxico, en el español de América existe un gran número de voces indígenas, muchos arcaísmos, voces procedentes del África negra y voces meridionales y occidentalismos peninsulares.

Actualmente se tiende a la integración y al uso de una lengua oficial española. A este propósito, ayuda la promoción de una norma culta panhispánica, la colaboración de la RAE con otras Academias hispanoamericanas de la lengua y el desarrollo de múltiples proyectos como el Diccionario Panhispánico de Dudas.

Estas 4 lenguas son dialectos del latín, ya que proceden del latín y se conocen también como lenguas románicas o romances.

(Basado en el tema de M.Esgueva Martínez en Introducción a la lengua española)


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Propiedad e impropiedad léxicas. El uso del diccionario

escrito el 26 de Febrero de 2012 por en LENGUA ESPAÑOLA

La propiedad léxica es el significado exacto de las palabra. Usar con propiedad una palabra consiste en ajustar la palabra empleada a lo que se desea significar con ella.

La impropiedad léxica es la falta de ajuste en el uso de una palabra tal vez por darle un significado que no se corresponde con el que tiene en el diccionario académico.

La impropiedad léxica puede estar causada por sinonimia, homonimia (o paronimia).

Ej. de impropiedad léxica en una homonimia1: inerme, inerte.

La lengua es un elemento vivo, de modo que constantemente se están incluyendo nuevas acepciones para términos ya existentes en la lengua o para neologismos. La Real Academia Española (RAE) acepta algunos de estos significados y rechaza otros.

El uso del diccionario es útil para expresarnos con propiedad, para escribir con corrección o para consultar el significado de alguna palabra que desconozcamos.

En general, el diccionario nos proporcionará el significado denotativo de una palabra aunque, en algunos casos, puede recoger también alguno de los significados connotativos más comunes.

Mencionaremos algunos de los diccionarios de la lengua española cuyo conocimiento es imprescindible.

En primer lugar, el Diccionario de la Lengua Española, elaborado y publicado por la Real Academia Española y conocido como DRAE.

El Diccionario de Uso del Español de María Moliner

El Diccionario del Español Actual de Seco, Andrés y Ramos, conocido como DEA,

El Diccionario ideológico de Casares, que agrupa las palabras por familias léxicas, es decir, por grupos de palabras que giran en torno a una misma idea.

El Diccionario crítico-etimológico castellano e hispánico de Corominas y Pascual, que recoge el origen de las palabras.

El Diccionario de dudas de la lengua española de Seco, donde pueden consultarse algunas dudas de tipo gramatical, léxico etc… sobre el español.

Del mismo tipo que el anterior es el que recientemente publicó la RAE, Diccionario Panhispánico de Dudas.

A todos estos diccionarios, cabe añadir algunos diccionarios de sinónimos y antónimos y otros diccionarios que recogen frases hechas, unidades fraseológicas etc… como es el caso del Diccionario de modismos o fraseológico de Seco.

(Basado en el tema de A. Deza Enríquez en Introducción a la lengua española)

1los términos homónimos tienen un significante muy parecido, pero un significado muy diferente


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El léxico español. Elementos constitutivos

escrito el 26 de Febrero de 2012 por en LENGUA ESPAÑOLA

El léxico español:

El léxico actual del español es el resultado de un largo proceso de siglos. De ahí que esté formado por palabras provenientes de los distintos pueblos que han formado parte de nuestra historia.

La mayoría de las palabras españolas vienen del latín. También, con los años, se ha ido enriqueciendo con palabras del griego (helenismos), de los pueblos germánicos (germanismos), del árabe (arabismos), del francés (galicismos), del italiano (italianismos), del inglés (anglicismos)1. Desde mediados del siglo XX, ha habido una gran incorporación de anglicismos, provenientes especialmente de Estados Unidos.

En mucha menor medida, se han incorporado a lo largo de los siglos algunas palabras provenientes del catalán (catalanismos), del portugués o gallego (lusismos), del vasco y de lenguas indígenas americanas (americanismos).

Los préstamos son palabras incorporadas a nuestra lengua procedentes de otras lenguas y que han sido adaptados fonológica y morfológicamente a nuestra lengua. Por tanto, todos los helenismos, germanismos, anglicismos etc… mencionados anteriormente son préstamos.

Según el grado de adaptación de los préstamos, podemos distinguir entre:

– extranjerismos o xenismos: que conserva la grafía originaria (ej. pizza)

– calcos (léxicos): se adopta el contenido semántico de una palabra extranjera compuesta (ej. week-end) pero, en lugar de importar el significante originario, se traducen literalmente las unidades lingüísticas originarias (ej. ‘fin de semana’).

Todo préstamo en el momento de ser adaptado se denomina “neologismo” y, cuando ya se considera constitutivo del léxico de una lengua, pasa a denominarse “préstamo”.

La FORMACIÓN DE PALABRAS incluye los mecanismos internos de que la lengua dispone para la renovación del léxico: la derivación; la composición; la formación de siglas; la formación de acrónimos; los acortamientos y las palabras inventadas.

– La derivación: formación de palabras añadiendo prefijos y sufijos a un lexema (raíz).

Recordemos que el lexema es la parte de la palabra que contiene la mayor carga de significado léxico. Ej. en una palabra como niñera, el lexema sería niñ- que lleva el verdadero significado de la palabra. Además, gracias a este lexema podemos construir otras palabras como niño, niña, niñería..

Los prefijos son aquellos elementos léxicos que añadimos delante de un lexema Ej. el lexema hiper- en palabras como hipermercado, hipertensión etc…

Los sufijos son aquellos elementos léxicos que añadimos detrás de un lexema. Ej. si retomamos el ejemplo anterior, niñera, el sufijo sería –era y con él podríamos formar palabras como panadera, jardinera etc…

Por tanto, a todas las palabras que han sido formadas por un lexema más un prefijo o sufijo, podemos denominarlas “palabras derivadas”. La mayoría de las palabras son derivadas.

– La composición: formación de una palabra sumando dos palabras simples. En las palabras compuestas siempre habrá, como mínimo, dos lexemas.

Debemos tener cuidado con los compuestos grecolatinos, (ej. antropología: antropo- logía), cuyos componentes podrían parecer prefijos o sufijos por ser palabras ya desaparecidas, pero debemos saber que se trata de palabras grecolatinas y, por tanto, forman palabras compuestas.

Otros procedimientos de formación de palabras:

Las siglas se forman sumando las iniciales de un sintagma o enunciado ej. IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido).

Los acrónimos se forman uniendo dos o más palabras que han sufrido un truncamiento de su parte inicial o final. Ej. bonobús (bono y autobús).

Los acortamientos han perdido parte de su significante, pero conservan su significado. Ej. cole.

Las onomatopeyas que son palabras cuyo significante imita o recrea el sonido de la cosa o acción designada. Ej. tictac.

Como hemos explicado anteriormente, también pueden incorporarse palabras gracias a las creaciones o palabras inventadas; gracias a metáforas y metonimias y gracias al cambio de categoría de algunas palabras.

(Basado en el tema elaborado por P. Cuesta Martínez para Introducción a la lengua española)

1Muchos de los arabismos incluidos en español empiezan por al-; los galicismos terminan en –é; los anglicismos terminan en –tion; muchos germanismos son palabras referentes a la guerra; algunos de los italianismos más importantes son poema, fascista, carnaval, novela…


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Narrativa posterior al 36

escrito el 10 de Septiembre de 2011 por en LITERATURA ESPAÑOLA

La narrativa española posterior a 1936:

tendencias, rasgos principales, autores y obras.

Como es lógico suponer, la Guerra Civil y el comienzo del Franquismo cortaron la evolución natural de la literatura española. Ante esta situación, los escritores de posguerra adoptaron tres posiciones:

– ser afín al Régimen franquista

– optar por el destierro y exiliarse fuera de España

– o bien vivir la posguerra española con todas sus consecuencias, sometiéndose a las dificultades propias de la censura.

En el campo de la novela, todas las tendencias se construyen sobre el REALISMO.

LA NARRATIVA AFÍN AL RÉGIMEN

En general, se trata de una narrativa de escasa calidad ya que los autores estuvieron más pendientes de hacer propaganda política e ideológica que de la elaboración de la propia obra. Podemos destacar autores como Rafael García Serrano, Agustín de Foxá o José María Alfaro.

LA NARRATIVA DEL EXILIO

Las obras narrativas escritas desde el exilio tienen varios rasgos comunes, especialmente temáticos, como la añoranza de la España anterior al 36; la reflexión sobre la Guerra; la melancolía ante la imposibilidad del regreso y los nuevos y diversos ambientes del exilio.

Entre los autores del exilio, cabe destacar a Ramón José Sender, a Rosa Chacel, a Francisco Ayala y a Max Aub. Este último autor nos ofrece la mejor serie narrativa sobre la Guerra Civil, llamada El laberinto mágico.

LA NARRATIVA DE LA POSGUERRA (tras pasar por la censura)

AÑOS 40

Son años en las que se da una narrativa basada en un Realismo existencial, se refleja el sinsentido de la existencia mediante el vacío y la monotonía de la vida. Son novelas en las que se reflexiona profundamente sobre la condición humana a través de un estilo desnudo y directo en primera persona.

AÑOS 50

La narrativa de estos años se caracteriza por un Realismo crítico.

Son novelas que aprovechan el relato para denunciar la realidad. Suele aparecer un protagonista colectivo y se usa una estructura abierta, lo que puede considerarse una “antinovela”, escrita con un lenguaje muy sencillo.

Podemos destacar autores como Juan Goytisolo, Miguel Delibes y Camilo José Cela.

Muchas novelas, sin embargo, no buscan enjuiciar la realidad sino exponerla de un modo objetivo. El narrador pierde importancia a favor de los diálogos entre los personajes, para que así el lector pueda conocerlos sin ser influidos por la opinión del narrador. El lenguaje de estas novelas es coloquial.

Algunos de los autores más conocidos son: Ignacio Aldecoa, Carmen Martín Gaite y Rafael Sánchez Ferlosio, con El Jarama y Ana María Matute (premio cervantes 2011).

AÑOS 60

La narrativa de esta época se caracteriza por el Experimentalismo. En estos años, se da una renovación de las tendencias narrativas anteriores y se adoptan técnicas como el monólogo interior, el desorden temporal y la incorporación de materiales muy variados mediante las técnicas del “collage”. La narrativa de esta época estuvo muy influida por la narrativa hispanoamericana del momento, especialmente por Mario Vargas Llosa (premio nobel de literatura 2011).

La obra pionera del experimentalismo fue Tiempo de silencio, de Luis Martín-Santos. Cabe también destacar la labor de otros autores, como es el caso de Juan Benet, Juan Marsé y los hermanos Juan y Luis Goytisolo.

Hasta aquí hemos explicado las tres grandes tendencias de la narrativa posterior a 1936, pero aún debemos hablar de los dos autores más importantes de estos años: Delibes y Cela. Hablaremos de ellos al margen de las tendencias anteriores pues ambos tienen obras representativas y arquetípicas de todas y cada una de las etapas expuestas.

Miguel DELIBES

Autor vallisoletano que murió esta misma primavera de 2010, fue un personaje muy querido.

Su larga y exitosa producción literaria está marcada por algunas de sus mayores preocupaciones vitales:

  • Castilla y, en especial, la situación del campo castellano
  • el progreso y sus consecuencias negativas para la naturaleza y para el hombre
  • la dignidad y la libertad humanas

Algunas de las características principales de sus novelas son:

  • Temas: la naturaleza, la infancia, la muerte y el prójimo.
  • Ambientes: tiene novelas cuya acción se desarrolla en un ambiente rural y otras en un ambiente urbano.
  • Personajes: son seres entrañables. Sus novelas son una clara muestra de lo que se ha llamado “novela de personaje”.

Sus obras:

– Su novela La sombra del ciprés es alargada pertenece al Realismo Existencial de los años 40.

– El camino al Realismo social y objetivista de los años 50.

Cinco horas con Mario al Experimentalismo de los años 60.

– El Hereje de 1998 es un ejemplo de literatura actual (posterior a 1975).

Camilo José CELA

Fue un personaje muy conocido en vida. Recibió el Premio Nobel de literatura.

Algunas de las características principales de su obra fueron: su tendencia al tremendismo, una gran destreza en el uso del idioma, su gran conocimiento de la tradición literaria española y, sobre todo, un continuo afán de renovación.

Sus obras:

– Su novela La familia de Pascual Duarte, que inicia la “novela tremendista”, pertenece al Realismo Existencial de los años 40.

La Colmena y San Camilo 1936 son obras representativas del Realismo social y objetivista de los años 50. De hecho, La Colmena es la obra que abre la corriente del Realismo social.

– En los años 60, probó con el experimentalismo en su obra Oficio de tinieblas.

Mazurca para dos muertos, de los años 80, y Madera de Boj, de 1999, son ejemplos de literatura actual (posterior a 1975).


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Teatro anterior al 36

escrito el 7 de Agosto de 2011 por en LITERATURA ESPAÑOLA

El teatro español anterior a 1936: tendencias y características.

El teatro es un espectáculo condicionado por el público que, en esta época, es burgués y busca divertirse sin preocuparse por problemas sociales o ideológicos. Esto produce un teatro pobre en el que se repiten las mismas fórmulas. La excepción a este teatro serán, sobre todo, las obras de Valle-Inclán y Lorca.

EL TEATRO COMERCIAL DE ÉXITO

* A finales del XIX, triunfaron las comedias benaventinas, un teatro más realista y natural que el anterior, aunque fue esclavo del gusto del público burgués. Reflejaban la España del momento aunque con temas poco conflictivos, en las que predominaban los diálogos. Solían desarrollarse en el interior de casas burguesas, lugares públicos, provincianos o rurales. Destacó Jacinto Benavente con muchas de sus novelas, por ejemplo La Malquerida.

* Otra línea teatral es la de la comedia costumbrista que desarrolla el “cuadro costumbrista” (del Romanticismo) a través de ambientes pintorescos de ciudades andaluzas o de Madrid en las que aparecen personajes prototípicos de lenguaje avulgarado y humorístico. Son comedias de ideología conservadurista que mezclan aspectos de la zarzuela y del sainete. En la comedia costumbrista destacaron: Arniches, los hermanos Álvarez Quintero y Pedro Muñoz Seca.

Carlos Arniches, que recrea las costumbres de los barrios populares de Madrid con sus personajes chulos y castizos: La Señorita de Trévelez; los hermanos Álvarez Quintero que escriben más de 200 sainetes costumbristas y comedias ambientadas en Andalucía y Pedro Muñoz Seca, especialista en el “astracán”: mezcla de sainete, género chico y vodevil. Busca el humor por encima del argumento o la forma. Destaca La venganza de don Mendo.

* También triunfó el teatro poético, en verso, conservador, que trata temas históricos considerando modélicos los valores tradicionales. Destacan en esta línea autores como Eduardo Marquina, Manuel y Antonio Machado, Francisco Villaespesa y, después de la Guerra Civil, José María Pemán.

EL TEATRO RENOVADOR Y MARGINADO

Jacinto Grau, El señor de Pigmalión; Alejandro Casona con un teatro pedagógico para niños y los que destacamos a continuación:

* La GENERACIÓN DEL 98 fue principalmente de narrativa, sin embargo algunos autores descubrieron en el teatro un medio adecuado de expresar sus preocupaciones, por ejemplo Unamuno y Azorín.

  • Ramón María del Valle-Inclán fue un autor mucho más radical que los noventayochistas, rompe con el teatro anterior, entronca con el Expresionismo europeo, con Bretch (el teatro del absurdo) y además tuvo conflictos en vida.

En su primera etapa modernista, destaca Cuento de Abril, pues fue su primer intento de combatir el teatro comercial. Después, sus llamadas Comedias Bárbaras, ambientadas en una Galicia rural, con personajes con instintos violentos y primitivos. La culminación de esta etapa es Divinas palabras, ambientada en Galicia, donde la avaricia y la lujuria desencadenan los conflictos entre los personajes irracionales de la obra.

En 1920, Valle-Inclán crea el esperpento. Se inicia con Luces de Bohemia en la que define su técnica asegurando que “los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento”. Cabe destacar su trilogía Martes de Carnaval compuesta por Los Cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán. También podrían considerarse esperpénticas unas piezas breves llamadas Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte y algunas novelas como Tirano Banderas y la serie El Ruedo Ibérico.

* Los dramaturgos de la GENERACIÓN DEL 27 intentaron crear un nuevo público, acercando el teatro al pueblo llano y que este pudiera apreciar otro tipo de teatro menos comercial, más innovador. Entre los autores del 27, destacó Federico García Lorca, pero cabe destacar también a Rafael Alberti, Pedro Salinas, Miguel Hernández que pasa del auto sacramental al drama social.

  • Federico García Lorca. Se dedicó por completo al teatro en su última época.

Su primera obra fue El maleficio de la mariposa que, aunque no triunfó, muestra todos los temas lorquianos. Hizo comedias amargas sobre mujeres jóvenes casadas con viejos como La zapatera prodigiosa y Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín. Su primer drama lírico es Mariana Pineda, cuya ingenuidad se rompe con la muerte y la destrucción de la belleza.

Tras su viaje a Nueva York, Lorca da un giro hacia el Surrealismo que se ve en obras como El Público. En 1935 Lorca estaba escribiendo Comedia sin título, premonición de la Guerra Civil, y publica Doña Rosita la soltera, drama sobre una solterona que espera a su novio que nunca volverá.

Sus obras más famosas son: Bodas de Sangre, amor imposible por diferencias familiares, Yerma, mujer estéril y La Casa de Bernarda Alba, obra cumbre del autor.

que se interesó enormemente por el teatro, especialmente en sus últimos años. Sus personajes se enfrentan a la autoridad. Después de su viaje a Nueva York, puede apreciarse un importante giro hacia el Surrealismo. Sus obras cumbre están protagonizadas por mujeres que muestran su frustración ante temas de índole sexual, ambientadas en el campo andaluz y dotadas de un exquisito lenguaje poético.

* VANGUARDIAS

Haciendo uso de las técnicas vanguardistas, podemos destacar a Max Aub, que escribió obras vanguardistas antes de la Guerra Civil y, después, en el exilio escribe sobre los horrores de la guerra y, por otro lado, a Enrique Jardiel Poncela, que quería renovar el teatro cómico. Su influencia fue mayor después de la Guerra. Escribió obras como Cuatro corazones con freno y marcha atrás y Angelina o el honor de un brigadier.


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Narrativa anterior al 36

escrito el 7 de Agosto de 2011 por en LITERATURA ESPAÑOLA

La narrativa española anterior a 1936: tendencias y características.

Muchos de los escritores de la narrativa realista y naturalista (Galdós, la Pardo Bazán y Blasco-Ibáñez) continúan su labor literaria en los primeros años del siglo XX, pero es también en esta época cuando se produce una reacción contra Realismo y Naturalismo debida a la búsqueda de la innovación en los temas y en las formas narrativas (nuevas perspectivas, técnicas impresionistas etc…).

1. TEMAS Y TÉCNICAS NARRATIVAS EN LOS AUTORES DE LA GENERACIÓN DEL 98

Modernismo y Generación del 98 tenían una intención firme de renovar la literatura hispánica del siglo XX en todos los géneros (la poesía va a estar más relacionada con los escritores modernistas, y la novela y el ensayo con los del 98). La irrupción de estos autores en el panorama intelectual y literario se debió a dos circunstancias: el ambiente de crisis política, económica y moral y el agotamiento de los temas y formas de la literatura del siglo anterior.

Por estas razones, los escritores del 98, entre los que se encuentran Unamuno, Azorín, Baroja, Maeztu, Machado y parte de la obra de Valle-Inclán, manifiestan, por un lado, su protesta contra las costumbres decadentes de la sociedad española y proponen una reforma total de las conductas sociales y morales de los españoles, y, por otro, defienden el subjetivismo, la visión personal de las cosas, frente a la fiel reproducción de la realidad que pretendían los autores del siglo XIX (Realismo).

* Desde el punto de vista temático, van a centrarse en:

  • el tema de España, enfocado desde una visión subjetiva e individualista. Quieren descubrir el alma de España por medio del paisaje, de Castilla especialmente, la historia y la literatura.
  • También, en el tema existencial que abarca la preocupación por el sentido de la vida, los conflictos psicológicos, los problemas de carácter religioso…

* En cuanto a la técnica estilística y literaria también se vio afectada por el talante reformador.

El rechazo a la expresión retoricista y grandilocuente: necesidad de un retorno a la sencillez y la claridad, pero sin perder la fuerza expresiva. Tienden a la precisión léxica y a las construcciones sintácticas sencillas.

Unamuno y Baroja están considerados como los dos grandes narradores de la Generación del 98, aunque debemos mencionar algunas novelas de Valle-Inclán y Azorín, ya que poseen un notable valor literario.

Valle-Inclán es uno de los escritores más vanguardistas del momento. Su obra, inicialmente modernista, evoluciona hacia esa creación tan particular como innovadora denominada esperpento (esta evolución es mucho más notoria en su teatro). Su primera gran obra en prosa son las Sonatas: Sonata de otoño, Sonata de estío, Sonata de primavera y Sonata de invierno. En ellas, se presentan las memorias del Marqués de Bradomín, un donjuán feo, católico y sentimental. Se caracterizan por una prosa modernista tendente al esteticismo, la sensualidad y el decadentismo, y los temas principales son el amor y la muerte. En 1926 escribe Tirano Banderas, sobre un dictador (sólo busca una forma de “esperpento”, degradación del poder, ridiculización). Su última obra, El ruedo ibérico, trilogía histórica incompleta.

José Martínez Ruiz, “Azorín” pretende que sus novelas sean un reflejo delicado y lírico de lo esencial de la realidad. Azorín es el escritor de lo minucioso, de la sencillez, la brevedad de las frases, la sensación de orden y pulcritud y la claridad. Entre sus títulos más conocidos están La voluntad, Don Juan y otros muchos que se acercan más al ensayo que a la novela.

Miguel de Unamuno es el escritor más peculiar del 98 por su carácter crítico, independiente y obsesivo. El contenido filosófico de su producción literaria refleja su inquietud y angustia suprimiendo, prácticamente, cualquier referencia a la realidad exterior de los personajes.

Destacan, entre otras, Amor y pedagogía, Niebla (ejemplo de nivola), La tía Tula y San Manuel Bueno, mártir (un sacerdote admirado y querido por todos sus feligreses, guarda en secreto su falta de fe).

Toda su obra emana una preocupación por España y por la personalidad del hombre (la existencia y la muerte, la relación entre Dios y los hombres, la eternidad y la nada, la razón y la fe).

Pío Baroja es el mejor novelista de su tiempo. Escribió más de 60 novelas agrupadas, según su temática, en dos etapas: una primera etapa basada en la degeneración, en la que destacan obras como El árbol de la ciencia, Zalacaín el aventurero o Camino de Perfección y una segunda etapa de temática histórica. Sus novelas están marcadas por su pesimismo existencial.

2. LA NARRATIVA NOVECENTISTA

Los autores del Novecentismo (o Generación del 14) comparten con el 98 esa inquietud por el problema de España, adoptando una postura más equilibrada e intelectual que favoreció el uso del ensayo. El género ensayístico fue el más utilizado entre los novecentistas ya que eran intelectuales que escribían sobre distintos temas. El género novelístico tuvo menos relevancia en esta época aunque cabe destacar a algunos novelistas que tienen gran preocupación por la forma y exquisito cuidado del lenguaje: Gabriel Miró y Pérez de Ayala.

Ramón Pérez de Ayala. Su concepción artística de la novela le lleva a experimentar continuamente con la técnica y con la forma: crea nuevas estructuras narrativas y busca originales perspectivas para la presentación de personajes y sucesos. En sus novelas sí es importante el contenido. En Tigre Juan, su mejor novela, critica las costumbres españolas, tratando el tema del marido cuyo honor ha sido ultrajado.

En esta misma línea, Gabriel Miró utiliza la literatura para crear un mundo lleno de percepciones sensoriales. El autor contempla la realidad y la recrea con sus propias impresiones a través de descripciones construidas por medio de la unión de distintas escenas ambientales y paisajísticas. En realidad, la acción apenas existe en sus novelas. Podemos destacar, entre otras, El obispo leproso (1925).

3. ENTRE EL NOVECENTISMO Y LAS VANGUARDIAS

Encontramos en estos años a una serie de autores a los que resulta difícil encasillar dentro de una corriente o un grupo literario. Es el caso de Benjamín Jarnés, Wenceslao Fernández Flórez y, sobre todo, Ramón Gómez de la Serna, escritores significativos que por edad forman parte del Novecentismo, y que, incluso, comparten muchos rasgos de este grupo como la desvinculación entre la realidad y la creación artística. De la Serna fue especialmente conocido por sus greguerías vanguardistas, pero tuvo una producción novelística de gran calidad.

Gómez de la Serna lleva la deshumanización del arte de que hablaba Ortega hasta el punto de convertir la literatura en un juego lleno de incoherencias. Es aquí donde el autor alcanza su mayor aproximación con el irracionalismo del arte de vanguardia. Escribe novelas, ensayos, teatro… pero rompiendo los moldes tradicionales de cada género. Escribió varias novelas en las que el argumento es sustituido por digresiones sobre cualquier tema. Destacan El torero Caracho (1927), visión humorística de la fiesta de los toros, y Seis falsas novelas, en la que parodia géneros literarios estereotipados.


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